Sobre mi

Sandra Puig

Cómo he llegado hasta aquí

Siempre he creído que todos tenemos derecho a vivir en paz, a ser escuchados y a sentirnos acompañados. Pero no siempre nos han enseñado cómo hacerlo. Muchos de nosotros hemos crecido entendiendo que hay que aguantar, disimular o hacer ver que somos fuertes… aunque por dentro nos estemos deshaciendo.

A mí también me ocurrió.

Cuando todo empezó a romperse

A los 25 años empecé a sentir una ansiedad muy intensa: no podía conducir, me costaba estar en espacios abiertos y en espacios cerrados. No entendía lo que me pasaba y tenía la sensación de que me estaba perdiendo a mí misma.

Los ansiolíticos me ayudaron a pasar aquel momento, pero no me dieron respuesta. Cuando dejé la medicación, los síntomas volvieron. En ese momento supe que debía aprender a entenderme, escucharme y sanarme desde dentro.

Fue el inicio de un camino que ha marcado toda mi vida.

El camino de la transformación

Gracias a una combinación de terapeutas que me sostuvieron (homeopatía, kinesiología, Flores de Bach, terapia energética…), libros, cursos y mucha dedicación personal, empecé a entender:

  • cómo funciona la mente,
  • cómo se mueven las emociones,
  • y cómo el cuerpo habla cuando algo dentro de nosotros está pidiendo atención.

En este proceso descubrí el Jin Shin Jyutsu, un arte japonés sutil y muy profundo que me ayudó a calmarme, a desbloquear miedos, a recuperar energía y a encontrar mi centro.

Fue tan transformador que supe que un día lo compartiría con otras personas.

Mi formación

Con los años me he formado en:

  • Jin Shin Jyutsu (con el maestro Chaoky El Ahel)
  • Gestión emocional
  • Flores de Bach
  • Kinesiología y Brain Gym
  • Coaching y acompañamiento terapéutico
  • Meditación, conciencia corporal y respiración

Y sigo estudiando constantemente.
Todo lo que enseño pasa antes por el filtro de mi propia experiencia.

Mi propósito como terapeuta

Trabajo para ayudarte a:

  • entender qué sientes y por qué
  • recuperar la calma y la seguridad interna
  • escuchar tu cuerpo y sus mensajes
  • regular tu energía
  • soltar creencias y emociones que te están limitando
  • recuperar tu poder personal y tu valor

Lo hago con una mirada humana y profunda, respetando tu ritmo y sosteniéndote con presencia, empatía y experiencia.

Para mí, acompañarte no es solo una labor profesional: es un propósito de vida.

Si yo he podido transformarme, tú también puedes

Trabajo cada día en mí, al igual que tú lo harás en ti.
Sé lo que es perderse, sé lo que es tener miedo, y sé lo que es creer que no vas a salir de ello.

Por eso puedo sostenerte con tanta claridad y seguridad.

Quiero que descubras lo mismo que yo aprendí:

la paz interna no es un sueño; es un camino —y está en tus manos.

Si quieres, te acompaño a recuperarte.

Poco a poco.
Con respeto.
Con presencia.
Con herramientas reales.
Y con un acompañamiento humano que no te juzga, te entiende y te recuerda quién eres.